Des-andar

Desandando

llegué al inicio de un camino sin final.

Como no puede ser de otra manera,

la meta, volante, va cambiando de ubicación;

son muchos los caminos que van acercándose a ella,

caleidoscopio de posibilidades.

El final y el principio no son antónimos;

necesité volver atrás para poder comprenderlo:

desandar.

P1010352

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