El negro

-¿Dónde está el negro?- Silencio sepulcral en el vagón.

-¿Habéis visto al negro? Siempre igual, y no decís nada, todos callados. ¿No habéis visto al negro? No, no me digáis…, si es que también tenéis la culpa. Hacen lo que les da la gana y ¡ala! Todos callados, como si no…

El revisor cierra la puerta tras de sí y mi compañero de viaje y yo nos miramos asombrados; empezamos a reír.

Hay quien, al contarle la anécdota, ha dicho que la escena es surrealista, pero meses después y visto lo visto tras muchos viajes Tarragona-Barcelona, creo que es más bien costumbrista en el sentido menos literario del término: se ha convertido en algo muy habitual ver a subsaharianos y senegaleses recorriendo el tren en constante huída del revisor. Para ellos parece un juego, y desde fuera, observando sin juicio, también. El gato y el ratón corretean por los vagones en el trayecto San Vicente-Vilanova; cada día unos minutos de rutinario corre y esconde.

El chico, mi compañero de viaje, era agradable; “lo tengo visto”, pensé. Es curioso cómo viviendo en una misma ciudad nunca te encuentras y en un espacio y tiempo ajeno puedes coincidir con alguien con quien has estado compartiendo lugar común durante veinticinco años.

El caso es que el chico agradable, cuyo nombre no recuerdo, era de Tarragona. Habíamos estudiado en la misma universidad durante la misma época y trabajaba en Barcelona; iba y venía a diario. Le pregunté cómo había llevado los casi tres meses de caos ferroviario que convirtieron un trayecto de 1h15min en un periplo que oscilaba entre las 3 y 5h sin horario de salida ni llegada fija. Me contó que durante esa época había tenido que abusar de la amistad de algunos compañeros y amigos y se había quedado a vivir en BCN “a la fuerza”, pero en cuanto pudo volver a su rutina eligió de nuevo desplazarse a diario. El mundo está lleno de elecciones y Renfe está presente en muchas de ellas.

El revisor asoma por la puerta del vagón y empiezo a ponerme nerviosa.

–          Uf, no veas…No me ha dado tiempo de coger el billete y con el cabreo que lleva este hombre es capaz de bajarme del tren…

El chico agradable me anima diciéndome que esté tranquila; seguro que si se lo explico bien lo entenderá.

Sonreí no muy convencida; la verdad es que subirte al tren sin billete es toda una lotería. Te puede tocar el revisor enrollado al que le importan bien poco tus razones: te cobra el billete y listo. Pero también está el que te interroga y valora: si estás mintiendo, tienes más cara que espalda, realmente eres una buena ciudadana, eres la típica que llega con el tiempo justo, pareces una joven pasota, tienes pinta de integrista islámica o ¡qué sé yo! (imposible calcular todas las combinatorias que puede desarrollar una persona en su mente).

Pues eso, que si te toca el revisor inquisitivo tolerante, pasas un mal rato pero la historia acaba bien. Lo definitivamente complicado es cuando te toca el revisor que no sabe nada, no quiere saberlo y no le importan ni tú ni tus razones: quiere tu billete y no lo tienes, lo que sí tienes es un problema (contaré esta historia en “El revisor fiscalizador”).

Llega el revisor; acepta de buen grado mi explicación, mi sonrisa y mi dinero; es primorosamente educado y correcto: “¿Desea ida y vuelta señorita?”; y todo transcurre como la seda.

Eso era mucho más de lo que podía esperar de la situación así que, feliz con la caprichosa suerte que rodea nuestras vidas, continué el viaje charlando animadamente con el compañero filólogo sobre libros, literatura y nuestra ciudad natal. Cuando llegamos, aún subimos charlando la cuesta que une la estación, costera, junto al mar, con la Rambla, antigua arteria de la Tarraco Romana.

Esta entrada fue publicada en I love Renfe. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s